"Nadie ama solamente un corazón:
un corazón no sirve sin un cuerpo"
(J.Mª Fonollosa)
Worth Street
Un hombre muerto es nada. Sólo un bulto
pequeño, ahí tirado sobre el suelo.
Su incómoda postura en la calzada
molesta de aquel peso tan inmóvil,
más bien causa aversión que no respeto.
No hay grandeza en la muerte de esos hombres
que mueren, o los matan, en la calle
Doyers Street
No vendrá. De verdad. No vendrá nunca.
Mi cuarto es muy modesto para el éxito.
Ni hallaría la casa tan siquiera.
Mi cuarto es muy austero para amigos.
Nadie viene a reunirse entre estos muros.
Mi cuarto es también frío y mur pequeño.
¿Cómo cobijar, pues, un gran amor?
No es lógico esperar. No vendrá nunca
un éxito, un amigo, un gran amor.
Deberia de una vez cerrar la puerta.
Kennamore Street
Yo quiero que tú sufras lo que sufro:
aprenderé a rezar para lograrlo.
Yo quiero que te sientas tan inútil
como un vaso sin whisky entre las manos;
que sientas en el pecho el corazón
como si fuera el de otro y te doliese.
Yo quiero que te asomes a cada hora
como un preso aferrado a su ventana
y que sean las piedras de la calle
el único paisaje de tus ojos.
Yo deseo tu muerte donde estés.
Aprederé a rezar para lograrlo.
www.myspace.com/elojoseco
20 mayo, 2007
06 mayo, 2007
Triana Fernandez, poemas
"...Follaba pajaros para crear
hombres libres..."
Triana.
Solución salina
Desperte del delirio antes de que los seres del cielo se dieran cuenta.
Le susurre al superior para que me dejara tranquila, y aparque el
coche.
Sonriente y errante como el gobierno.
Suspire hasta quedar sin aliento y ensucie la pared blanca del
sanatorio.
En la cápsula que le protege no existe el asesinato, no existen
las violaciones, pero la rabia si le persigue.
Y las mujeres de negro rezán por él.
Especial como el sol clavando sus rayos en mis ojos.
La fragancia que nos envuelve es elegante y tú lo sabes, oye a los
niños gritando.
Oyelos con paciencia, no es estupido.
Sobrevivirán hasta su destierro.
ANGEL
Se que esto no quedara bonito en mi cuaderno.
Se que enero, febrero, y marzo vendrán a machacarme una vez más
con tu recuerdo.
Se que nunca aprendo.
Que me desafino que me desprendo de cualquier tipo de alegría que
mi corazón pudiera albergar cuando aún sentía cuerdo.
Que estoy hecha una mierda.
Que la soga aprieta tanto que dan ganas de retirar la silla.
¿Por qué me castigas? Dime por que te sigo esperando por que insisto
tanto.
Por qué me callo la boca mientras me inundo en mi propio llanto.
Si no eres para tanto, o eso me comentan, por que te busco en el
centro si se que aquí no te encuentras.
Mi lamento es que no te lamentas.
Que mi soledad es solo mía.
Y que las reglas solo son mis reglas.
Mi vida, la noche yo y la oscura niebla,
Ya carecen de sentido
Que se puede hacer cuando se rompió tu nido
Que puedo hacer yo con el hilo fino que me impone tu castigo.
Sí ya no se distinguir amigo de enemigo,
Sí me pego con las paredes por no encontrar mi destino.
E imaginarlo tan lejos de esos ojos de cristal del que un día fue más
que un despiste hormonal.
Del que un día fue la ternura que arranco este vendabal,
Y lo he perdido.
El aviso
Mamá me dijo al amanecer que no muriera de frio y que cuando me
levantara de la cama tuviese cuidado con no tropezar.
Papá me dijo al atardecer que tuviera una vida sana y que no
confundiera la libertad con el no hacer nada.
Pero llegó el anochecer y nadie me avisó y ahogada soñe con volver
a besarte, soñé con quedarme pasmada y daño me hace la
madrugada, pues no tenerte al anochecer, el amanecer y el
atardecer ya no sirven ya no salvan.
La palabra agonizante
La imagen degradada ante mis ojos hace anhelar el recuerdo de un
ayer confuso.
Somos la mesa en el aula.
¿cuanto tiempo soportara la dureza de nuestra madera todas estas
vidas rotas?.
Paños sucios escondidos en el espectro que la voz desgarra.
¡¡Socorro!!, palabra maldita nunca bien escuchada.
La creación de ese hombre absurdo guiado por su interés, medita y
escucha la musica.
que dentro le hara volar.
Sí lees entre lineas podrás cenciebir mi verdadera realidad, quizas
fusionada con tu mentira.
Ese tiempo libre entre tu frase y la mía.
Papá, dime por que perecer en la parte más bonita de tu vida.
Reposa tranquilo en tu nicho de flores blancas.
Pegamento permanente
El invierno más que tuve y tendre fue cuando tu cara no
apareció sobre mi almohada.
Sobrevalore a la gente que pensó que no tenia ningún valor y lo
acepte por resignación.
He encontrado el sentido despues de un largo tiempo pasado, lejos
de mi.
Que hare si sigo sola andando por mi templo hasta el que te
encuentre en una de sus esquinas.
Aburrida en esta puta ciudad.
¿Cuántas fotos desgastare observando?
Buscame o puede que mi sangre se seque de nuevo.
Somos rayas paralelas en la carretera, el negro separa nuestras vidas.
Subrayé las palabras que dentro de mi mente tenian importancia, dentro
de mi diario.
Eres el niño que juega conmigo en el patio de recreo, nunca corras
hasta el aula o quedare eternamente desprotegida.
Cuando mi último suspiro se acerque inundandome de miedo por
perderte, solo abrazame y espera el día de mañana.
Despues todo quedara tranquilo entre tu alma y la mia.
Lugares vacios
Lugares vacios donde nada se ve, rencorosos me recuerdan a mi.
La una las dos las tres de la mañana, quizás nunca estamos lo
suficientemente colocados para encontrarnos.
Mi cabeza sabe bien que no aguantara tanta locura, pero mi cuerpo
la ansía siempre.
Todo lo grande es siempre, lo más pequeño y lo pequeño fue
siempre lo más grande.
Oliste, sembraste mares de luces inquietas dentro de mi pecho donde
ahora esconde mi ansiedad el fruto de todas mis penas.
Despues cerráste la puerta de mi cordura, ahora me conducen a la
espera aunque no tengo muy claro lo que tengo que hacer, mientras
tanto, ellos dicen que comer pastillas.
30 abril, 2007
Felipe Benítez Reyes, poemas
"...El aullido soprano
del licántropo..."
Doble y nada
Lo que el futuro esconde lo
conozco:
el tiempo solamente es circular
cuando es de juventud,
luego es la línea
que traspasa un preciso laberinto
cuyo centro es su fín,
y, en esta hora ya
de las inextactitudes,
de las verdades que fingen permanencía,
del olvido que sueña ser vencido,
me pregunto
por qué camino y cuándo
y de la mano de quíen perdí la nota
que llevaba
al que jamás seré.
La nostalgía inconcreta de uno mismo
impone su razón en la memoría
y el humo quema más que el propio fuego.
El pasado es la lógica imperfecta
de la fugacidad:
La configuración minuciosa de un fantasma
que existe y que no existe.
Espectro extraviado, ¿dónde tienes
tu casa de cartón que cruje al son
del viento?.
Yo la busco, ya ves,
para poder pactar contigo
los términos finales
de nuestra redención.
Y vaya cada cual con lo suyo a lo suyo.
Y cargue cada cual con su quimera.
del licántropo..."
Doble y nada
Lo que el futuro esconde lo
conozco:
el tiempo solamente es circular
cuando es de juventud,
luego es la línea
que traspasa un preciso laberinto
cuyo centro es su fín,
y, en esta hora ya
de las inextactitudes,
de las verdades que fingen permanencía,
del olvido que sueña ser vencido,
me pregunto
por qué camino y cuándo
y de la mano de quíen perdí la nota
que llevaba
al que jamás seré.
La nostalgía inconcreta de uno mismo
impone su razón en la memoría
y el humo quema más que el propio fuego.
El pasado es la lógica imperfecta
de la fugacidad:
La configuración minuciosa de un fantasma
que existe y que no existe.
Espectro extraviado, ¿dónde tienes
tu casa de cartón que cruje al son
del viento?.
Yo la busco, ya ves,
para poder pactar contigo
los términos finales
de nuestra redención.
Y vaya cada cual con lo suyo a lo suyo.
Y cargue cada cual con su quimera.
29 abril, 2007
Pablo Neruda, poemas
Poema 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Como no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz busca el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me cause,
y éstos sean los últimos versos que yo le escriba
01 abril, 2007
Emily Dickinson, poemas
"El exito es más dulce para quien
nunca lo alcanza"...
Emily Dickinson
Soy nadie
Yo soy nadie. ¿Quién eres tu?
¿Eres nadie también?
Ya somos dos, entonces.
¡No digas nada! ¡Nos desterrarían, ya sabes!
Que tristeza ser alguien
que vulgar: como una rana
¡Cantándole tu nombre día tras día,
a la primera charca que te admire!
Pequeñez
Es cosa tan pequeña nuestro llanto,
son tan pequeña cosa los suspiros...
Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morimos.
La dicha un abismo...
¿Es la dicha un abismo por lo tanto
que no me deja dar un paso en falso
por miedo a que el calzado se me arruine?
Prefiero que mis pies se den el gusto
a cuidar los zapatos-
por que en cualquier zapatería
una puede comprar
un nuevo par-
Mas la dicha se ve una vez sola
Perdida la patente
nadie podrá comprarla nunca más-
Díganme, pies, decidan la cuestión
¿debe cruzar la señorita, o no?
¡Expídanse, zapatos!
No era la muerte...
No era la muerte, pues yo estaba erguída,
Y todos los muertos, permanecen tendidos.
No era la noche, pues todas las campanas
sacaban la lengua, al mediodía.
No era la escarcha, pues en mi carne
sentí que me invadían los sirocos.
Ni fuego, pues con mis píes de mármol
podía refrescar un presbiterio.
Y sin embargo, tenía el mismo sabor,
las figuras que he visto,
en fila como para su entierro,
me recordaban el mío.
Como si mi vida estuviera recortada,
encajada en un marco,
y no pudiera respirar sin una llave,
y era como la noche, igual.
Cuando todo lo que esta vivo se detiene.
Y el espacio mira con insitencia alrededor.
O los hielos inertes en las primeras mañanas de Otoño,
repelen el latido de la tierra.
Pero, tan cerca del caos, imparable, ausente,
sin salvación ni mástil.
Sin siquiera noticias de la tierra,
que justifiquen la desesperación.
Podría estas más sola sin mi soledad...
Pdría estar más sola sin mi soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de él.
No estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento.
Sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.
nunca lo alcanza"...
Emily Dickinson
Soy nadie
Yo soy nadie. ¿Quién eres tu?
¿Eres nadie también?
Ya somos dos, entonces.
¡No digas nada! ¡Nos desterrarían, ya sabes!
Que tristeza ser alguien
que vulgar: como una rana
¡Cantándole tu nombre día tras día,
a la primera charca que te admire!
Pequeñez
Es cosa tan pequeña nuestro llanto,
son tan pequeña cosa los suspiros...
Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morimos.
La dicha un abismo...
¿Es la dicha un abismo por lo tanto
que no me deja dar un paso en falso
por miedo a que el calzado se me arruine?
Prefiero que mis pies se den el gusto
a cuidar los zapatos-
por que en cualquier zapatería
una puede comprar
un nuevo par-
Mas la dicha se ve una vez sola
Perdida la patente
nadie podrá comprarla nunca más-
Díganme, pies, decidan la cuestión
¿debe cruzar la señorita, o no?
¡Expídanse, zapatos!
No era la muerte...
No era la muerte, pues yo estaba erguída,
Y todos los muertos, permanecen tendidos.
No era la noche, pues todas las campanas
sacaban la lengua, al mediodía.
No era la escarcha, pues en mi carne
sentí que me invadían los sirocos.
Ni fuego, pues con mis píes de mármol
podía refrescar un presbiterio.
Y sin embargo, tenía el mismo sabor,
las figuras que he visto,
en fila como para su entierro,
me recordaban el mío.
Como si mi vida estuviera recortada,
encajada en un marco,
y no pudiera respirar sin una llave,
y era como la noche, igual.
Cuando todo lo que esta vivo se detiene.
Y el espacio mira con insitencia alrededor.
O los hielos inertes en las primeras mañanas de Otoño,
repelen el latido de la tierra.
Pero, tan cerca del caos, imparable, ausente,
sin salvación ni mástil.
Sin siquiera noticias de la tierra,
que justifiquen la desesperación.
Podría estas más sola sin mi soledad...
Pdría estar más sola sin mi soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de él.
No estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento.
Sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.
12 marzo, 2007
Friedrich Nietzsche, poema
"Yo soy el Anticristo y, por lo tanto
un monstruo en la historía del mundo"
F. Nietzsche
"Oh Tú, que con dardo de fuego
el hielo de mi alma has roto,
para que ahora ésta con estruendo
se lance al mar de su esperanza suprema:
cada vez más luminosa y más sana,
libre en la obligación más afectuosa-
¡así es como ella ensalza tus prodigios,
bellísimo Enero!"
un monstruo en la historía del mundo"
F. Nietzsche
"Oh Tú, que con dardo de fuego
el hielo de mi alma has roto,
para que ahora ésta con estruendo
se lance al mar de su esperanza suprema:
cada vez más luminosa y más sana,
libre en la obligación más afectuosa-
¡así es como ella ensalza tus prodigios,
bellísimo Enero!"
24 febrero, 2007
Rosalía de Castro, poemas

..."No importa que los sueños sean mentira,
ya que al cabo es verdad
que es venturoso el que soñando muere,
infeliz el que vive sin soñar"...
Rosalía de Castro.
Soledad
"Un manso río, una vereda estrecha,
un campo solitario y un pinar,
y el viejo puente rústico y sencillo
completando tan grata soledad.
¿Qué es soledad? Para llenar el mundo
basta a veces un solo pensamiento.
Por eso hoy, hartos de belleza, encuentras
el puente, el río y el pinar desiertos.
No son nube ni flor los que enamoran;
eres tu conrazón, triste o dichoso,
ya del dolor y del placer el árbitro,
quien seca el mar y hace habitable el polo."
Te amo...¿Por qué me odias?
"Te amo...¿por qué me odias?
Te odio...¿Por qué me amas?
Secreto es este el más triste
y misterioso del alma.
Más ello es verdad...!Verdad
dura y atormentadora¡
Me odias por que te amo,
te amo por que me odias."
Cayendo van los bravos combatientes
..."Devolvedle a la flor su perfume
despues de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola espiran
recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce grabad su armonía.
Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
!ay¡, ¿en donde su rastro dejaron
en donde, alma mía?."
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