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09 agosto, 2007

Elena Aljarillo, poéma

Yo

Yo soy un hombre vulgar
vivo ahí, justo detrás
de esa esquina,
sí fuera día sería lunes
sí color, gris
sí comida, caldo
sí árbol, abedul.
De tan vulgar mi existencia,
que apenas sí existo
de tan nimio mi yo,
que ni ego ni superyo
aparecen en parte alguna.

Solo el espejo
me recuerda que estoy quí.

¡Muerte a los espejos que matan mi transparencia!

26 junio, 2007

Alejandra Pizarnik, relatos

"La desparramada rosa
imprime gritos en la nieve"
Alejandra Pizarnik

DIÁLOGOS

-Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía
se asemenja a Mme.Lamort-dijo.
-No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de
negro del tranvía en nada se asemeja a Mme.Lamort. Todo lo
contrario: es Mme.Lamort quien se asemeja a esa de negro.
Resumiendo: no sólo no hay tranvías en París, sino que nunca en
mi vida he visto a Mme.Lamort, ni siquiera en retrato.
-Usted coincide conmigo-dijo-por que tampoco yo conozco a
Mme.Lamort.
-¿Quién es usted? Deberíamos presentarnos.
-Mme.Lamort-dijo-¿Y usted?
-Mme.Lamort.
-Su nombre no deja de recordarme a algo-dijo.
-Trate de recordar antes de que llegue el tranvía.
-Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París-dijo.
-No los había cuando lo dije pero nunca se sabe qué va a
pasar.
-Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando-dijo.

DESCONFIANZA

Mamá nos hablaba de un blanco bosque de Rusia:<...y hacíamos
hombrecitos de nieve y les poníamos sombreros que robábamos
al bisabuelo...>
Yo la miraba con desconfianza. ¿Qué era la nieve? ¿Para qué
hacían hombrecitos? y ante todo ¿qué significa un bisabuelo?

DEVOCIÓN

Debajo de un árbol, frente a la casa, veíase una mesa y sentados
a ella, la muerte y la niña tomaban el té. Una muñeca estaba
sentada entre ellas, indeciblemente hermosa, y la muerte y la
niña la miraban más que al crepúsculo, a la vez que hablaban por
encima de ella.

-Toma un poco de vini-dijo la muerte.
La niña dirigió una mirada a su alrededor, sin ver, sobre la
mesa, otra cosa que té.
-No veo que haya vino-dijo.
-Es que no hay-contestó la muerte.
-¿Y por qué me dijo uested que había?-dijo.
-Nunca dije que hubiera sino que tomes-dijo la muerte.
-Pues entonces ha cometido usted un incorreción al
ofrecermelo-dijo la niña muy enojada.
-Soy huerfana. Nadie se ocupó de darme una educación
esmerada-se disculpó la muerte.
La muñeca abrió los ojos.

PALABRAS (fragmento)

"El hecho es que yo contaba, yo analizaba, yo relacionaba ejemplos
proporcionados por los amigos comunes y la literatura. Le
demostraba que la razón estaba de mi parte, la razón de amor.
Le prometía que amándome iba a serle accesible un lugar de
justicia perfecta. Esto le decía sin estar yo misma enamorada,
habiendo sólo en mí la voluntad de ser amada por él y no por otro.
Es tan dificil hablar de esto.
Cuando vi su rostro por primera vez,
deseé que fuera de amor al volverse hacia mi rostro. Quise sus ojos
despeñandose en los míos. De esto quiero hablar. De un amor imposible
por que no hay amor. Historia de amor sin amor. Me apresuro.
Hay amor. Hay amor de la misma manera en que recíen salí a la noche
y dije: hay viento..."

"Recien le dije no. Escándalo. Transgresión. Dije no, cuando desde hace
meses agonizo de esperar y cuando inicio el gesto, cuando lo iniciaba...
Trémulo temblor, hacerme mal, herirme, sed desmesurada."

07 junio, 2007

Más Emily Dickinson...


254

La Esperanza es esa cosa con plumas
Que se posa en el alma
Y canta la melodía sin su letra
Y nunca se detiene para nada

Su sonido es más dulce con el Viento
Y resetida ha de ser la tormenta
Que pudiera derribar al Pajarillo
Que a tantos dio calor

Le escuché en las tierras más gélidas
En los mares más extraños
Pero jamás, ni en el mayor de los Extremos,
Solicitó una migaja de Mí.

435

Es la mucha Locura la mayor Sensatez
Para un Ojo sagaz
Mucha Sensatez es Locura absoluta
Es la Mayoría
En esto, como en todo, prevalece
Asiente y serás cuerdo
Disiente y de inmediato serás peligroso
Y te pondrán Cadenas

883

Los poetas encienden lámparas nada más
Ellos, por su parte se extinguen
Las Mechas que ellos encienden
Siendo una Luz vital

Son inherentes como lo son los Soles
Cada época una Lente
Que disemina su
Circunferencia

599

Hay un dolor tan poderoso
Que toda substancia devora
Después cubre el Abismo de Trance
Para que la Memoria pueda

Rodearlo cruzarlo escalarlo
Como quien en un Desmayo
Se deja caer sin peligro ahí donde un ojo despierto
Le depositaría Hueso a Hueso.

01 junio, 2007

Ruben Dario, poemas


"...Y soñar es un mal. Pasa y olvida,
pues sí te empeñas en soñar, te
empeñas en aventar la llama de tu vida"
Ruben Dario.

Lo fatal

Dichoso el arbol que es apenas sensitivo
y más la piedra dura por que esa ya no siente
pues no hay solor más grande que el dolor de ser vivo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto
y el temor de haber sido y un futuro terror
Y el espanto seguro de estar mañana muerto
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos
y no saber a donde vamos,
ni de donde venimos...!

Filosofia

"Saluda al sol, araña, no seas rencorosa
da tus gracias a Dios, oh, sapo pues que eres
El peludo cangrejo tiene espinas de rosa
y los moluscos reminiscencias de mujeres
Sabed ser lo que sois, enigmas siendo formas;
dejad la responsabilidad a las Normas
que a su vez la enviarán al Todopoderoso..."

20 mayo, 2007

Jose María Fonollosa, poemas

"Nadie ama solamente un corazón:

un corazón no sirve sin un cuerpo"

(J.Mª Fonollosa)





Worth Street

Un hombre muerto es nada. Sólo un bulto

pequeño, ahí tirado sobre el suelo.



Su incómoda postura en la calzada

molesta de aquel peso tan inmóvil,

más bien causa aversión que no respeto.



No hay grandeza en la muerte de esos hombres

que mueren, o los matan, en la calle



Doyers Street

No vendrá. De verdad. No vendrá nunca.



Mi cuarto es muy modesto para el éxito.

Ni hallaría la casa tan siquiera.



Mi cuarto es muy austero para amigos.

Nadie viene a reunirse entre estos muros.



Mi cuarto es también frío y mur pequeño.

¿Cómo cobijar, pues, un gran amor?



No es lógico esperar. No vendrá nunca

un éxito, un amigo, un gran amor.



Deberia de una vez cerrar la puerta.



Kennamore Street

Yo quiero que tú sufras lo que sufro:

aprenderé a rezar para lograrlo.



Yo quiero que te sientas tan inútil

como un vaso sin whisky entre las manos;

que sientas en el pecho el corazón

como si fuera el de otro y te doliese.



Yo quiero que te asomes a cada hora

como un preso aferrado a su ventana

y que sean las piedras de la calle

el único paisaje de tus ojos.



Yo deseo tu muerte donde estés.

Aprederé a rezar para lograrlo.

06 mayo, 2007

Triana Fernandez, poemas

"...Follaba pajaros para crear
hombres libres..."
Triana.


Solución salina
Desperte del delirio antes de que los seres del cielo se dieran cuenta.
Le susurre al superior para que me dejara tranquila, y aparque el
coche.
Sonriente y errante como el gobierno.
Suspire hasta quedar sin aliento y ensucie la pared blanca del
sanatorio.
En la cápsula que le protege no existe el asesinato, no existen
las violaciones, pero la rabia si le persigue.
Y las mujeres de negro rezán por él.
Especial como el sol clavando sus rayos en mis ojos.
La fragancia que nos envuelve es elegante y tú lo sabes, oye a los
niños gritando.
Oyelos con paciencia, no es estupido.
Sobrevivirán hasta su destierro.
ANGEL
Se que esto no quedara bonito en mi cuaderno.
Se que enero, febrero, y marzo vendrán a machacarme una vez más
con tu recuerdo.
Se que nunca aprendo.
Que me desafino que me desprendo de cualquier tipo de alegría que
mi corazón pudiera albergar cuando aún sentía cuerdo.
Que estoy hecha una mierda.
Que la soga aprieta tanto que dan ganas de retirar la silla.
¿Por qué me castigas? Dime por que te sigo esperando por que insisto
tanto.
Por qué me callo la boca mientras me inundo en mi propio llanto.
Si no eres para tanto, o eso me comentan, por que te busco en el
centro si se que aquí no te encuentras.
Mi lamento es que no te lamentas.
Que mi soledad es solo mía.
Y que las reglas solo son mis reglas.
Mi vida, la noche yo y la oscura niebla,
Ya carecen de sentido
Que se puede hacer cuando se rompió tu nido
Que puedo hacer yo con el hilo fino que me impone tu castigo.
Sí ya no se distinguir amigo de enemigo,
Sí me pego con las paredes por no encontrar mi destino.
E imaginarlo tan lejos de esos ojos de cristal del que un día fue más
que un despiste hormonal.
Del que un día fue la ternura que arranco este vendabal,
Y lo he perdido.

El aviso
Mamá me dijo al amanecer que no muriera de frio y que cuando me
levantara de la cama tuviese cuidado con no tropezar.

Papá me dijo al atardecer que tuviera una vida sana y que no
confundiera la libertad con el no hacer nada.

Pero llegó el anochecer y nadie me avisó y ahogada soñe con volver
a besarte, soñé con quedarme pasmada y daño me hace la
madrugada, pues no tenerte al anochecer, el amanecer y el
atardecer ya no sirven ya no salvan.

La palabra agonizante
La imagen degradada ante mis ojos hace anhelar el recuerdo de un
ayer confuso.
Somos la mesa en el aula.
¿cuanto tiempo soportara la dureza de nuestra madera todas estas
vidas rotas?.
Paños sucios escondidos en el espectro que la voz desgarra.
¡¡Socorro!!, palabra maldita nunca bien escuchada.

La creación de ese hombre absurdo guiado por su interés, medita y
escucha la musica.
que dentro le hara volar.
Sí lees entre lineas podrás cenciebir mi verdadera realidad, quizas
fusionada con tu mentira.
Ese tiempo libre entre tu frase y la mía.
Papá, dime por que perecer en la parte más bonita de tu vida.
Reposa tranquilo en tu nicho de flores blancas.

Pegamento permanente
El invierno más que tuve y tendre fue cuando tu cara no
apareció sobre mi almohada.
Sobrevalore a la gente que pensó que no tenia ningún valor y lo
acepte por resignación.
He encontrado el sentido despues de un largo tiempo pasado, lejos
de mi.
Que hare si sigo sola andando por mi templo hasta el que te
encuentre en una de sus esquinas.
Aburrida en esta puta ciudad.
¿Cuántas fotos desgastare observando?
Buscame o puede que mi sangre se seque de nuevo.
Somos rayas paralelas en la carretera, el negro separa nuestras vidas.
Subrayé las palabras que dentro de mi mente tenian importancia, dentro
de mi diario.
Eres el niño que juega conmigo en el patio de recreo, nunca corras
hasta el aula o quedare eternamente desprotegida.
Cuando mi último suspiro se acerque inundandome de miedo por
perderte, solo abrazame y espera el día de mañana.
Despues todo quedara tranquilo entre tu alma y la mia.

Lugares vacios
Lugares vacios donde nada se ve, rencorosos me recuerdan a mi.
La una las dos las tres de la mañana, quizás nunca estamos lo
suficientemente colocados para encontrarnos.
Mi cabeza sabe bien que no aguantara tanta locura, pero mi cuerpo
la ansía siempre.
Todo lo grande es siempre, lo más pequeño y lo pequeño fue
siempre lo más grande.
Oliste, sembraste mares de luces inquietas dentro de mi pecho donde
ahora esconde mi ansiedad el fruto de todas mis penas.
Despues cerráste la puerta de mi cordura, ahora me conducen a la
espera aunque no tengo muy claro lo que tengo que hacer, mientras
tanto, ellos dicen que comer pastillas.



30 abril, 2007

Felipe Benítez Reyes, poemas

"...El aullido soprano
del licántropo..."

Doble y nada

Lo que el futuro esconde lo
conozco:
el tiempo solamente es circular
cuando es de juventud,

luego es la línea
que traspasa un preciso laberinto
cuyo centro es su fín,

y, en esta hora ya
de las inextactitudes,
de las verdades que fingen permanencía,
del olvido que sueña ser vencido,
me pregunto

por qué camino y cuándo
y de la mano de quíen perdí la nota
que llevaba
al que jamás seré.

La nostalgía inconcreta de uno mismo
impone su razón en la memoría
y el humo quema más que el propio fuego.

El pasado es la lógica imperfecta
de la fugacidad:
La configuración minuciosa de un fantasma
que existe y que no existe.

Espectro extraviado, ¿dónde tienes
tu casa de cartón que cruje al son
del viento?.

Yo la busco, ya ves,
para poder pactar contigo
los términos finales
de nuestra redención.

Y vaya cada cual con lo suyo a lo suyo.

Y cargue cada cual con su quimera.